Formación, Pedagógico, Profesorado, Vicenciano

CLAUSURA ESCUELA de VERANO- MEVISUR

Ya dije en la inauguración que comenzábamos un viaje desde el valor del amor trabajado en este curso al valor de la paz. ¡Ojalá!, en septiembre cuando comencemos el curso, la paz sea ya una realidad en Ucrania y podamos celebrarla. Pero de lo que tendríamos que estar seguros es de llegar al comienzo de curso con mucha paz interior después de haber descansado en estos meses de verano.
Se nos presenta un objetivo muy bonito:
“Vivir el don de la Paz, que nace de una actitud interior y nos lleva a comportarnos como agentes de paz en nuestro entorno y en la sociedad”
Eso es, agentes de paz, constructores de paz allí donde estemos, con nuestros alumnos, con nuestros compañeros, con las familias... Sigamos “construyendo sueños de paz”
En estos días de Escuela se nos ha invitado a
1. Seguir soñando con una escuela vicenciana que se preocupa del bienestar de sus alumnos y alumnas. Una preocupación que va más allá del cumplimiento legal de las leyes para acoger a cada niño y joven con su fragilidad y su fortaleza, para proteger su dignidad y sacar lo mejor de cada uno.
2. Seguir soñando con una escuela vicenciana que integra la experiencia del silencio y la contemplación en su quehacer diario, que busca la experiencia de interioridad para entender mejor el mundo exterior que habitamos y para cultivar el cuidado del mismo.
3. Seguir soñando con una escuela vicenciana que sueña con tutores y profesores que ponen a sus alumnos en el centro de su saber y hacer para pasar de profesionales de la enseñanza a “profesionales en el acompañamiento”. Profesionales que sueñan con el proyecto del Joven Vicenciano y hacen todo lo posible por contagiar a los adolescentes que tienen en sus aulas para que lo hagan vida.
4. Seguir soñando con una escuela vicenciana que prepara a sus alumnos para comunicarse con el mundo, para encontrarse con otros jóvenes y niños de otros lugares, que hablan otros idiomas. Una escuela que favorece el aprendizaje de las lenguas extranjeras como vehículo de transmisión de valores, cultura y saber.
5. Seguir soñando con una escuela vicenciana que se toma en serio las nuevas tendencias metodológicas basadas en la neurociencia. Una escuela que aprende y des-aprende para ir más lejos en el modelo MEVISUR a través de unos profesionales que trabajan en la elaboración de materiales propios fruto de la experiencia en el aula, adaptándose a las necesidades de los alumnos con una actitud de colaboración con las demás escuelas de la Provincia.
6. Seguir soñando con una escuela que cuenta con maestros de la voz, que dominan las técnicas de la respiración, del ritmo y del volumen y se hacen “voceros” del Maestro, con mayúscula, experto en comunicación. Maestros que se acercan a los niños y adolescentes con delicadeza y con el tono adecuado para transmitir no sólo contenidos sino también experiencia de vida. Maestros que cuidan su lenguaje y su voz para sanar con sus palabras al que se encuentra caído.
7. Y a seguir soñando con una escuela vicenciana que aprende el arte de interpretar la vida, y así hacernos llegar a través del teatro lo que ésta lleva consigo de drama y de humor. ¡Ojalá! haya en nuestras escuelas mucho humor, risas y escenas divertidas que nos hagan gozar del gran regalo que nos ha hecho el Creador.
Queda clausurada la V Edición de la Escuela Vicenciana. Feliz Curso 2022-2023
- Sor Carmen Machado