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Pastoral

Navidad es el tiempo que nos hace rememorar el gran acontecimiento de la humanidad: el nacimiento de Jesús. Con este gesto, Dios viene a devolverle al hombre su auténtica dignidad y a la historia su sentido. Reflexionemos en algunas de sus enseñanzas:

  • Dios, cuando busca en la tierra un hogar para su Hijo no se preocupó tanto de prepararle un buen edificio, cuanto de darle una buena familia en la que reinara el amor.
  • La Encarnación no la realiza forzando a nada ni a nadie, sino que busca el consentimiento libre y responsable de una sencilla mujer.
  • Dios se hace hombre para que el hombre se eleve por el amor.
  • Un niño es “la imagen de Dios invisible”. (Col 1,13)
  • Dios se revela a “la gente sencilla” (Lc 10, 21) antes que a los “sabios y entendidos”.
  • El camino de Belén está lleno de esfuerzo, fatigas y contrariedades, pero provoca la renovación y el nacimiento de un mundo nuevo.
  • En el descampado y silencio de la noche, aparece Jesús llenándolo todo.

Sigamos aplicando en nuestro servicio la gran lección de la Navidad.

A TODAS LAS COMUNIDADES EDUCATIVAS DE LOS CENTROS EDUCATIVOS VICENCIANOS  DESEAMOS UNA FELIZ NAVIDAD

https://www.youtube.com/watch?v=x_L0cRVmqa0&t=10s
 
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Pastoral

FORMACIÓN LITÚRGICA PARA EL PROFESORADO VICENCIANO

DECÁLOGO DE ADVIENTO

  1. Adviento es una palabra de etimología latina, que significa “venida”.
  2. Adviento es el tiempo litúrgico compuesto por las cuatro semanas que preceden a la Navidad como tiempo para la preparación al Nacimiento del Señor.
  3. El Adviento tiene como color litúrgico al morado que significa penitencia y conversión, en este caso, transidas de esperanza ante la inminente venida del Señor.
  4. El Adviento es un periodo de tiempo privilegiado para los cristianos ya se nos invita a recordar el pasado, vivir el presente y preparar el futuro.
  5. El Adviento es memoria del misterio de gracia del nacimiento de Jesucristo. Es memoria de la Encarnación. Es memoria de las maravillas que Dios hace en favor de los hombres. Es memoria de la primera venida del Señor. El Adviento es historia viva.
  6. El Adviento es llamada a vivir el presente de nuestra vida cristiana comprometida y a experimentar y testimoniar la presencia de Jesucristo entre nosotros, con nosotros, por nosotros. El adviento nos interpela a vivir siempre vigilantes, caminando por los caminos del Señor en la justicia y en el amor. El Adviento es presencia encarnada del cristiano, que cada vez que hace el bien, reactualiza la Encarnación y la Natividad de Jesucristo.
  7. El Adviento prepara y anticipa el futuro. Es una invitación a preparar la segunda y definitiva venida de Jesucristo, ya en la “majestad de su gloria”. Vendrá como Señor y como Juez. El Adviento nos hace proclamar la fe en su venida gloriosa y nos ayuda a prepararnos a ella. El Adviento es vida futura, es Reino, es escatología.
  8. El Adviento es tiempo para la revisión de la propia vida a la luz de vida de Jesucristo, a la luz de las promesas bíblicas y mesiánicas. El adviento es tiempo para el examen de conciencia continuado, arrepentido y agradecido.
  9. El Adviento es proyección de vida nueva, de conversión permanente, del cielo nuevo y de la tierra nueva, que sólo se logran con el esfuerzo nuestro-mío y de cada uno de las personas- de cada día y de cada afán.
  10. El Adviento es el tiempo de María de Nazaret que esperó, que confío en la palabra de Dios, que se dejó acampar por Él y en quien floreció y alumbró el Salvador del mundo.

(Para trabajar el decálogo, ver Anexo 1 de la dinámica y material)

EL ADVIENTO: UN TIEMPO PARA LA ESPERANZA

La liturgia se organiza en tres años: año A, año B y año C. Volviéndose a repetir cada tres años, es decir, lecturas, personajes, etc, son cíclicos. El año C que ahora comenzamos utilizará preferentemente el Evangelio según San Lucas; de él se ha dicho que es “el Evangelio de la misericordia y de los pobres” y “el Evangelio del Espíritu Santo y de María”. (Fue el Evangelio que trabajamos el año pasado)

Con la llegada del tiempo de Adviento, se nos concede a todos los cristianos un nuevo tiempo para confiar , vivir y sembrar Esperanza.

El Adviento no consiste en esperar, sino en celebrar que la espera ya ha sido colmada, que la Promesa se ha hecho realidad. Porque Adviento es la presencia salvadora de Jesús en nuestras vidas, en nuestra Iglesia y en cada uno de nuestros Colegios Vicencianos. Es una presencia ya hecha realidad. No esperamos que el Salvador vaya a nacer, sino que el Niño es ya una realidad en nuestras vidas o que debería serlo todavía más, y eso colma nuestra Esperanza definitiva.

Como educadores vicencianos se nos abre la puerta esperanzadora del Adviento. Comienza el tiempo para celebrar que Dios es Dios entre nosotros, el Emmanuel, el esperado de los tiempos. No somos para la Esperanza, somos Esperanza para el mundo que debemos sembrar, celebrar y proclamar.

Adviento no es mirar al cielo esperando que algo suceda: “Galileos, ¿qué hacéis ahí mirando al cielo?” (Hch 1, 11). Adviento es mirar al suelo para que sea posible el milagro de renacer.

En este tiempo de Adviento, en este tiempo de Esperanza, estamos llamados a afrontar como vicencianos un nuevo reto… porque esperar no es cruzarse de brazos, sino pasar a la acción, una acción creativa y eficaz que nos haga abandonar todo aquello de nuestras vidas que ya no sirve para nada, ya sea porque es del pasado o porque no sirve para los tiempos actuales.

Para la reflexión…

MVVALORES

Captura de pantalla 2018-11-28 a las 10.58.31 a. m.

Escucha con atención: Esperarte (Grupo CoMpaSIóN)

 

PERSONAJES BÍBLICOS DE ADVIENTO

Los personajes bíblicos del adviento, sobre todo son: el profeta Isaías y Juan el Bautista . Ellos son voz, los mensajeros del mensaje, los mensajeros de Dios; los encargados de gritar a todos que se acerca la salvación. Su ruego es: “ Preparad el camino al Señor ”.

Isaías y Juan el Bautista, como nosotros, son mensajeros porque cumplen con dos requisitos muy importantes: vivir la escucha, transmitir con nitidez . Ellos, con su mensaje, tienen que sacar de su dolor a los que viven en el desánimo, tienen que devolver las ganas de vivir y de compartir a los que se han replegado sobre sí mismos. Tienen que demostrar la grandeza de la fe, el poder de la esperanza y la fuerza del amor.

Isaías y Juan el Bautista, tienen que ser los mensajeros que lleven a todos la alegría de saber que, ante ellos, se abre una nueva oportunidad.

Ellos son la voz que grita, son los testigos. Vienen para dar testimonio de la luz. Vienen a llamarnos a todos para que seamos, como ellos, voz y luz aquí y ahora, en el mundo donde nos ha tocado vivir. Y María, Virgen de la esperanza y madre del salvador.

Ellos, el profeta Isaías y Juan el Bautista, son:

voz de consuelo : diciendo al abatido una palabra de alivio; voz de esperanza : capaz de preparar los caminos del Señor; voz liberadora : amortiguando las cargas pesadas de los demás; voz que sana : perdonando las ofensas de los otros; voz que interpela : dando testimonio desde la vivencia de la Palabra de Dios; voz que alegra : regalando sonrisa y buen humos; voz que pacifica : ayudando, desde la serenidad y la calma; voz para los demás : para los sin voz, para los tímidos, para los que encerrado en sí mismos; voz que sabe romper silencio de los que no tienen nada que decir .

Y nuestro mundo, nuestra vida está saturado de mensaje, noticias, anuncios, ruidos. Estamos en un mundo donde no se oye nada de lo que decimos, porque siempre hay alguien que habla más fuerte que nosotros. Estamos en un mundo de voces que nos mandan mensajes sin cesar:

Captura de pantalla 2018-11-28 a las 11.05.39 a. m.

ESPIRITUALIDAD VICENCIANA DE ADVIENTO

Dios ha venido, viene y vendrá definitivamente a nosotros.

Durante el tiempo de Adviento, la liturgia nos invita a tomar conciencia de la venida del Señor. Su cedió en Belén hace más de 2000 años y hoy, como educadores cristianos que seguimos el ejemplo de San Vicente de Paúl renovamos el deseo de su segunda venida, donde Jesús, ese pequeño Niño que nació pobre y humilde en un establo se manifestará al final de los tiempos para instaurar un Cielo nuevo y una Tierra nueva.

Si me detengo por un segundo a mirar en “mi mundo”, quizás puedo ver preocupaciones, falta de tiempo y prisas por llegar, materialismo, ruido, asuntos pendientes, conflictos sin resolver, falta de paz y tranquilidad… y en medio de todo… miro… y quizás me de cuenta que me he olvidado del verdadero sentido de mi existencia y de mi verdadera vocación como educador vicenciano…

Captura de pantalla 2018-11-28 a las 11.11.03 a. m.Sigo mirando y… ¿dónde dejé a Dios? ¿Dónde quedó la Esperanza?

San Vicente dijo: “Dadme un hombre de oración y será capaz de todo”

 

Pero:

  • ¿capaz de qué?
  • ¿qué capacidades puedes poner al servicio de tu comunidad educativa?

El Adviento es tiempo de Esperanza y actualmente, en nuestra sociedad la esperanza es una virtud algo olvidada. Vivimos en una sociedad donde se respira más bien desencanto y frustración. Quizás nuestra confianza no está bien fundamentada porque nos centramos tan solo en la confianza humana y dejamos de lado la confianza en Dios y en sus promesas.

Captura de pantalla 2018-11-28 a las 11.18.04 a. m.A partir de hoy se te brinda una nueva oportunidad para vivir y disfrutar la alegría del Adviento, pon más Adviento en tu vida, contempla las promesas que Dios nos ha hecho, disfruta y descansa en ellas. Regálate un tiempo para la oración, una mayor atención a las inspiraciones del Espíritu, que quiere hacer maravillas en nosotros y a través de nosotros.

La espiritualidad del Adviento es una espiritualidad comprometida, un esfuerzo hecho por la comunidad para recuperar la conciencia de ser Iglesia para el mundo, servidora de la humanidad, solidaria con todos los hombres y mujeres de nuestra sociedad, y una opción por los más vulnerables.

Vivamos disponibles con quien necesita nuestra ayuda. Vivamos la esencia de nuestro carisma en profundidad y con las manos llenas de esperanza y de buenas obras.

¡Vivamos el Adviento!

Enlace del documento. Enlace de los separadores. Enlace de la celebración de Adviento.
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Pastoral

Catalina Labouré nace un dos de mayo de 1806 en Fain-les-Moutiers. Era la novena de los once hijos que tuvieron Pedro Labouré y Luisa Magdalena Gontard. No se sabe por qué se le añadió después el sobrenombre de Zoé. Por las etimologías griegas sabemos que Zoé significa «vida» y Catalina «puro».

La madre de Catalina murió cuando ella tenía, tan solo, nueve años. A los doce años se hizo cargo de la marcha de la casa que era una granja con catorce jornaleros.

En la Iglesia de Fain, a la que iba asiduamente, solía ver un cuadro de la Inmaculada Concepción delante del coro. También iba con frecuencia a Moutiers-Saint_Jean donde las Hijas de la Caridad servían en un pequeño hospital.

Cuando le propusieron matrimonio se negó porque desde muy pequeña sintió que Dios la llamaba a servirle. Su padre se opuso y para intentar quitarle la idea de la cabeza la envió a París con otros cinco hermanos. Pero «Dios tenía otros designios para ella» y Catalina lo sabía, así que logró «arrancar» el consentimiento a su padre.

El 30 de enero de 1830 entró en el Postulantado de las Hijas de la Caridad en Châtillon. Este periodo le duró tres meses y tras él entró en el Seminario de París que se encontraba en la calle del Bac, lugar donde se encuentra, hoy, la Casa Madre de las Hijas de la Caridad.

Catalina se adapta perfectamente a su nueva vida. No destaca y se siente muy feliz. Esta joven campesina sin estudios posee una gran humildad y sencillez. Estas virtudes le permiten vivir con normalidad las ocupaciones diarias. Destaca por su silencio y quizás por esto tiene especial relevancia la figura del confesor que era, además, su director espiritual: el Padre Aladel.

El 25 de abril se vive un acontecimiento importante en la Comunidad: la procesión que condujo los restos de San Vicente de la catedral de Notre Dame a la capilla de la calle de Sèvres. Después del traslado hubo una novena de oraciones ante el cuerpo de San Vicente. En este acontecimiento se produce su primera experiencia mística. Más adelante viviría la de las Apariciones de la Santísima Virgen.

el 30 de enero de 1831 Catalina terminó el periodo del Seminario. Tenía 24 años. Es destinada al asilo Enghien en el municipio de Reuilly. Se dedica a las tareas habituales y sencillas y, todas, las realiza con gran entrega. Vive oculta en un silencio humilde hasta los 70 años. Nadie supo con certeza, durante su vida, que ella había sido la vidente de la Medalla Milagrosa.

La santidad de Catalina es la del día a día. Encuentra su pilar en tres amores:
  1. Jesús de Nazaret.
  2. La Virgen María.
  3. San Vicente de Paúl.

Su vida no destacó por acciones y actuaciones relevantes pero, lo que sí podemos decir es que estuvo anclada en la gracia de Dios, el amor a la Virgen María y una profunda oración.

Catalina no ha dejado escritos místicos pero nos ha ofrecido, en la Medalla, un símbolo sobrenatural muy importante que alivia el dolor del cuerpo y enriquece con sus gracias y favores las necesidades espirituales del alma.

Labouré II                
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Pastoral, Vicenciano
El 25 de noviembre se celebra la Jornada internacional por la eliminación de la violencia contra las mujeres (y las niñas). Es el comienzo de 16 días de acción para poner fin a esta violencia, que terminarán el 10 de diciembre, fecha del 70º aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Invitamos a todos a:
  1. Rezar cada día por una intención particular en estos días en los que el mundo se une para poner fin a la violencia. (1)
  2. Constatar que numerosas personas utilizarán el color naranja del 25 de noviembre al 10 de diciembre para simbolizar un futuro luminoso y sin violencia.
(1)2-INTENTIONS 2018 ESP
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Joven Vicenciano, Pastoral, Primaria, Vicenciano

Para celebrar el día de San Vicente y profundizar el valor de la esperanza, los alumnos de 5º de Primaria de todos los colegios vicencianos de Andalucía, Islas Canarias y Santa Isabel de Madrid se han reunido en 9 ciudades para afrontar, juntos, una gran Misión: Encontrar la esperanza que se ha perdido en el mundo.

A través de 12 pequeñas misiones irán descifrando el código que abrirá el candado del tesoro en le que encontrarán la clave para ser «sembradores de esperanza»:

  • Misión 1: La palabra escondida.
  • Misión 2: Crucigrama vicenciano.
  • Misión 3: Encontrar la llave correcta.
  • Misión 4: Puzzle del Joven Vicenciano.
  • Misión 5: Rueda descodificadora secreta que dará la clave para crecer feliz.
  • Misión 6: Enigma vicenciano.
  • Misión 7: Subir los peldaños para recibir el abrazo del perdón.
  • Misión 8: Criptograma JMV.
  • Misión 9: Letras marcadas para encontrar al «amigo».
  • Misión 10: Lo que oculta el tablero.
  • Misión 11: El regalo escondido.
  • Misión 12: El camino correcto.
Aquí os dejamos algunas fotos para el recuerdo.                
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Pastoral

«Sois mis discípulos»

Bajo el lema: «Sois mis discípulos» el miércoles, 19 de septiembre,  disfrutaremos de un encuentro con los Coordinadores de Pastoral de los Centros Educativos Vicencianos, en Sevilla, en la Casa Provincial de las Hijas de la Caridad de España-Sur. En él nos formaremos, marcaremos objetivos y nos informaremos de cuanto necesitamos para poder vivir este Curso con plenitud y colmados de esperanza. Os compartimos el horario:

Encuentro pastoral copy
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Pastoral
«A principio creó Dios  el cielo y la tierra» (Gén 1,1)

Te llamamos «Madre Tierra» porque haces posible la vida. Aunque la fuerza no proviene de ti, como toda madre, eres imprescindible.

Te pusiste en movimiento hace millones de años y, desde ese momento, no has dejado de girar, con regularidad y sin descanso, para facilitar que seres de distinta naturaleza y especie vivieran y evolucionaran sin límite.

El tiempo, para ti, tiene otro sentido. Millones de años son como un instante y cada amanecer hace nacer algo más que una jornada.

Cuando llegó el momento adecuado emergió la dimensión consciente, racional e inteligente de la vida: la humanidad. Has puesto tu fuerza en la diversidad y relación de todas las formas de vida que han brotado de ti y esto te ha hecho sobrevivir a lo largo del tiempo y te ha permitido crear una verdadera comunidad de vida única.

Sólo la comunión entre la creación y la humanidad nos hará avanzar hacia la plenitud.

Tú no nos perteneces, te pertenecemos, pero tenemos el deber de preservarte y protegerte. Dios nos necesita para que esto sea posible y nos ofrece a su Hijo, Jesucristo, para que nos muestre el camino que haga de ti nuestra «casa común».

SALMO 8

Señor Dios nuestro que admirable es tu nombre, en toda la tierra,  en toda la tierra. Cuando contemplo el cielo obra de tus manos, la luna y las estrellas que has creado. Y qué es el hombre para que te acuerdes de él, el ser humano para mirar por él. Lo hiciste poco inferior a los ángeles, lo coronaste en todo de dignidad y gloria. Le diste el mando sobre las obras de tu creación, lo sometiste, todo, bajo sus pies. Rebaños de ovejas y hasta las bestias del campo. Todos los peces del mar, las aves del cielo. Le diste el mando sobre las obras de tu creación, lo sometiste, todo, bajo sus pies.  
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