PORTFOLIO
SEARCH
SHOP
  • Your Cart Is Empty!
Your address will show here +12 34 56 78
Formación
Para: vicente.paul@hijascaridadesur.es Asunto: FOEVI 2019 Querido Señor Vicente: Desde esta ventana abierta al espacio y al tiempo que es internet, y en el sueño de conectar con un solo click del ratón de mi ordenador un pasado de raíces y un futuro lleno de frutos, aprovecho para enviarte este mensaje de agradecimiento por la invitación recibida para visitar la que en un tiempo fue tu casa. Herederos de una historia, transmisores de un carisma, responsables de un futuro… sugerentes palabras las que aparecían en la invitación. Y vaya la cara de sorpresa de mi compañero cuando le definí casi al llegar con el icono de Google mi estado de ánimo… ¡en búsqueda! No encontré un símbolo más adecuado porque respondía a tu invitación con unas ganas inmensas de encontrar en los compañeros, en las hermanas, en las palabras, en lugares y en los gestos las respuestas a una pregunta que siempre ronda en mi cabeza: ¿por qué educar de una manera diferente? Y resulta… que no hay respuesta mágica. La respuesta está en nuestra mirada cuando “mirar” significa ver más allá de lo que es evidente, cuando “escuchar” es oír la voz de quien no puede decir nada. La respuesta es asomarnos a las pobrezas propias de nuestro entorno y de nuestro tiempo que casi no son de pan y sí de valores, de fortalezas, de estructuras familiares o de arraigos. La respuesta es el silencio de nuestro trabajo diario y creativo que se convierta en un gran megáfono para resquebrajar cimientos de estructuras injustas y promocione dignidades personales. La respuesta está en mirar hoy a nuestro alrededor con tus gafas y después llenar nuestras manos de la ternura de Luisa de Marillac para acompañar a nuestros alumnos, para animarlos, para elegir estrategias educativas en función de las necesidades de cada uno y sobre todo para poner siempre nuestro esfuerzo en el que más nos necesita. El regalo de estos días ha sido la encina que da sombra a tu tierra… como ella hundir las raíces en el Evangelio para elevar luego nuestras ramas en pos de sueños más altos, más cerca del cielo, ¡de un cielo nuevo! Por tu invitación y por las hermanas que me la hicieron llegar, por todos los que me acompañaron, por todo lo vivido y lo compartido… ¡¡GRACIAS!!

María Dolores Díaz

0

Formación, Pedagógico

Ayer dio comienzo la IV edición de la Escuela de verano MEVISUR en Benagalbón.

En un contexto de alegría, cercanía e ilusión, nuestra Visitadora, Sor Mª del Carmen Polo, nos dio la bienvenida, animándonos a seguir sembrando con esperanza en esta tarea apasionante como es la de educar. Ella junto con su Consejo, también presente en este día, fueron un estímulo y apoyo a este servicio que con responsabilidad y entusiasmo desempeñamos en nuestros Centros Educativos Vicencianos.

Estamos reunidos en Málaga, aproximadamente doscientos profesores con un gran deseo de formarnos y seguir aprendiendo para dar lo mejor de cada uno, a los alumnos/as que Dios pone en nuestras manos.

Una vez concluidas las palabras de la Visitadora, nos presentó a la nueva Consejera Provincial del campo de Enseñanza, Sor Carmen Machado, quién desde la sencillez y el convecimiento nos dirigió unas palabras motivadoras, de las cuales entresaco algunas ideas que nos invitan a vivir con generosidad y con apertura a la novedad, estos días

Dicen que la mejor herencia que unos padres pueden dejar a sus hijos no son las cuentas del banco, ni los inmuebles, ni las fincas…. es la educación. Pues la mejor herencia que tenemos la escuela vicenciana para dejar a los niños y jóvenes que estamos educando es la formación de sus profesores y profesoras.

Por eso en estos cuatro años me atrevería a decir que todos nuestros claustros han pasado ya por esta escuela.

La Escuela Vicenciana, desde sus orígenes, tiene muy claras algunas cosas:

  • que nuestra mayor riqueza es el capital humano con el que contamos,
  • que la formación es lo que ayuda a progresar integralmente a las personas y sociedades,
  • que los niños y jóvenes son el centro de nuestra misión y, por ellos, los educadores estamos dispuestos a entregar nuestras vidas sin escatimar esfuerzo,
  • que la educación es la base para combatir la pobreza en el mundo
  • y que queremos afrontar los desafíos del presente en misión y visión compartida.

Esto nos indica que la Escuela vicenciana sigue viva …

Como irán viendo a lo largo de estos días, el hilo conductor de nuestras celebraciones estará inspiradas en la Exhortación Apostólica: “Christus vivit”. Esta Exhortación post-sinodal trata de un tema muy cercano a nuestra misión como educadores. Parece una exhortación dedicada a los jóvenes, pero no tiene desperdicio para un educador.

Estamos inmersos en multitud de proyectos innovadores, que nos llevan a aplicar nuevas metodologías, como educadores Vicencianos, y siguiendo la exhortación “Necesitamos más bien proyectos que los fortalezcan (a los jóvenes y niños), los acompañen y los lancen al encuentro con los demás, al servicio generoso, a la misión.” Este ha sido y podría seguir siendo nuestro reto de cara al futuro de nuestras escuelas.

Hemos pasado todo este curso “sembrando esperanza” en nuestros niños, jóvenes, familias…. Pero no nos hemos quedado en la siembra, Después de la siembra hemos regado, quitado malas hierbas, protegido contra las plagas… y al final, la cosecha, que como sabemos para un educador, no es inmediata y por tanto seguiremos “esperando” con una espera activa, que nos lleve a fortalecer y potenciar los dos grandes pilares de la escuela vicenciana del siglo XXI.

La Exhortación Apostólica nos habla de Jesucristo Servidor. Y en esta línea sor Carmen Machado, nos recordaba:

“Servir, para eso queremos saber más”.

Seguiremos a Jesús, desde el carisma vicenciano. El nuestro, el que amamos… Y para llevarlo a cabo, las herramientas necesarias, definidas en nuestro Modelo Educativo (MEVISUR)

 Trabajo en Equipo. Nuestra escuela tiene un proyecto bien definido al que cada uno contribuye con su buen hacer. Para que éste se desarrolle, adecuadamente, habrá un gran despliegue de acciones coordinadas y responsabilidad compartida.

  • Desde la innovación que debe llevarnos, a los vicencianos, a entender la realidad y a trabajar para transformar en ella aquello que pueda lograr un mundo más justo y fraterno. Innovar que es vivir en búsqueda y trabajar por hacer las cosas lo más fáciles posible.
  • Con entornos digitales que permitan el trabajo colaborativo, una buena comunicación y un tratamiento de la información sabio y seguro.

Estos días, además de formativos en el sentido pedagógico, quieren ser también momentos de encuentro fraterno. El Señor es el que nos convoca. El es el Maestro por excelencia. Es el quien nos invita a encender estrellas, como dice la exhortación Christus vivit:

“El Señor nos llama a encender estrellas en la noche de otros jóvenes… Dios nos enciende estrellas para que sigamos caminando: «Las estrellas brillan alegres en sus puestos de guardia, Él las llama y le responden» (Ba 3,34-35)

Y para encender necesitamos fuego, fuego que recibiremos cada día en el momento de oración, en el encuentro de unos con otros, en las comidas fraternas, en los testimonios de los talleres de la tarde….

Recibamos estos días como regalo de Dios. Seamos sensibles a todo lo que se nos vaya ofreciendo tanto en el plano humano como espiritual.

Concluyó sus palabras agradeciendo de corazón a todas las personas que han hecho posible que esta Escuela se realice, destacando la ilusión y la eficacia así como la apertura en la sugerencias hechas.

Y…finalmente dirigió su mirada a todos los educadores aquí presentes diciendo:

GRACIAS a todos ustedes. Nada de lo preparado tendría sentido sin ustedes. Sé el grado de cansancio que un curso escolar acarrea. Imagino todas las responsabilidades que, a nivel familiar, pueden tener. Entiendo el esfuerzo que a cada uno le puede suponer estar aquí cuatro días, pero sobre todo lo que demuestran es que están dispuestos a SABER MÁS PARA SERVIR MEJOR.”

Después de estas profundas y emotivas palabras que nos pusieron a todos en sintonía para la aventura que comenzábamos, quedó inaugurada con un fuerte aplauso, muy sentido, la IV ESCUELA DE VERANO MEVISUR 2019.

¡Qué Jesús, el Maestro por excelencia y la mirada de María Milagrosa, acompañen estos días que con ilusión emprendemos!

0

Formación, Vicenciano

Educar es mucho más que una profesión, es una actitud, un modo de ser. La Compañía de las Hijas de la Caridad, desde su origen, ha querido dar respuesta a esta necesidad social y hoy, con las características propias de un mundo que vive en constante transformación quiere seguir aportando a él la riqueza de su carisma.

Para esta misión cuenta con:

  • Una rica experiencia que le permite redescubrir, en el presente, los valores evangélicos contenidos en el carisma vicenciano.
  • La respuesta de la Compañía de las Hijas de la Caridad que no cesa en el empeño de actualizar su servicio, dotándolo de nuevas reglas y de nuevas estructuras en fidelidad a la intención evangélica y evangelizadora del proyecto inicial de sus Fundadores.
  • Un Proyecto educativo institucional que permite dar respuesta a los nuevos retos educativos.
  • Un impresionante número de laicos que han sentido la necesidad de no perder la herencia recibida, de preservar el espíritu que hizo nacer a la escuela vicenciana. Laicos que han descubierto la dimensión vocacional de su profesión y llegan a vivirla comprometidos con su ser de educadores cristianos.
  • La creación de estructuras nuevas de participación de los laicos en la definición de orientaciones y en la toma de decisiones.
  • Una red de centros de la misma titularidad que favorece un ámbito de relación y que genera trabajo en equipo, respuestas compartidas e iniciativas comunes.
  • Un profesorado que valora y se toma en serio la formación como elemento fuerte de la acción de educar.
  • La confianza que ponen en la escuela vicenciana todas las familias que deciden, libremente y con interés, compartir con nosotros la responsabilidad que tienen en la educación de sus hijos e hijas.
  • Todos los niños y jóvenes que nos permiten acompañarles en las distintas etapas de su crecimiento. Este desafío provoca que los agentes de la escuela vicenciana no encuentren desaliento ante ninguna dificultad.

Esta aportación nos ayuda a marcar  los ámbitos de actuación que, a nivel provincial, se priorizarán en cada momento, los objetivos y líneas estratégicas.

PRINCIPIOS

Los principios que rigen el Plan estratégico provincial son:

  • Participación: de la Provincia y de los agentes implicados en la acción educativa y pastoral desarrollada en los Centros Educativos Vicencianos.
  • Coherencia con los referentes de la Compañía: el Carisma fundacional, Misión-Visión-Valores, Programación provincial y Proyectos de actuación vigentes.
  • Presencia teologal y pastoral de la misión de las Hijas de la Caridad en la obra apostólica educativa.
  • Equilibrio entre “centro” (objetivos de coordinación y conjunción) y “periferia” (autonomía de centros y atención a la singularidad local).
  • Sostenibilidad económica con aprovechamiento de las estructuras y realidades ya existente en tanto respondan a los objetivos del proyecto.
  • Apertura, audacia y conexión con la realidad.
0

Acompañamiento, Formación, Vicenciano

¡BIENVENIDO AL PORTFOLIO VICENCIANO!

Este es un documento personal y dinámico, que pretende ser una herramienta de aprendizaje, reflexión y evaluación en el proceso de Configuración del Educador Vicenciano.

Es una herramienta en la que el docente puede rescatar y sistematizar las acciones, experiencias y momentos de reflexión que va a ir desarrollando a lo largo de su proceso de formación. Convalidar las expectativas actuales y legitimar las metas futuras.

El Portfolio  permite recopilar una colección de materiales seleccionados con la intención de explicar o explicitar el rendimiento o aprendizaje realizado a lo largo del proceso de formación como Educador Vicenciano, reflexionar sobre ello y evaluarlo.

Para explicar el proceso completo dejamos unos vídeos que serán de mucha ayuda: 1. Portfolio vicenciano:  2. Perfil del educador vicenciano. Ámbito humano:    3. Perfil del educador vicenciano. Ámbito pedagógico:  4. Perfil del educador vicenciano. Ámbito vicenciano:  5. Rúbrica del educador vicenciano:  6. Acompañamiento:  Lo que se ofrece es un proceso que dura toda la vida pero que, paso a paso, puede llevar a dar plenitud a la vocación del docente. Con este deseo lo compartimos.
0

Formación
Bienvenidos a la III Edición de la Escuela de verano MEVISUR.

Un año más, el Señor nos regala la posibilidad de celebrar nuestra Escuela de verano en este lugar tan especial para muchos de nosotros.

Estar aquí, como bien sabéis, no es fácil. Es complejo convocar a tantas personas, de lugares y experiencias distintas e intereses diversos y, por vuestra parte, por lo que supone salir cuatro días de vuestros hogares, y hacerlo en el momento del curso en el que, seguramente, estáis más agotados.

Pero, como educadores vicencianos, ¡cómo no ATREVERNOS:
  • a realizar cosas nuevas,
  • a abrirnos a los cambios que se van produciendo en el mundo educativo,
  • a compartir,
  • a aprender juntos,
  • y, sobre todo, a avanzar unidos.!
La Escuela Vicenciana tiene muy claras algunas cosas:
  • que nuestra mayor riqueza es el capital humano con el que contamos,
  • que la formación es lo que ayuda a progresar, integralmente, a las personas y sociedades,
  • que los niños y jóvenes son el centro de nuestra misión y por ellos, los educadores, estamos dispuestos a entregar nuestras vidas sin escatimar esfuerzo,
  • que la educación es la base para combatir la pobreza en el mundo
  • y que queremos afrontar los desafíos del presente en misión y visión compartida.

Esto nos indica que la Escuela vicenciana sigue viva pero, también, que no nos queremos estancar, que queremos seguir avanzando fiel a nuestros orígenes. A cada uno de nosotros nos corresponde poner en ella lo mejor de sí y, así, el proyecto que se inició en 1633 seguirá traspasando las fronteras de siglos sucesivos.

Como iréis viendo a lo largo de estos días, la Escuela está inspirada en la Exhortación Apostólica: Gaudete et exsultate, Alegraos y regocijaos. Esta Exhortación trata sobre la llamada a la santidad en el mundo actual.

Lo primero que nos ha inspirado es el título: “Aprender para vivir”.

Cuando hablamos de aprender queremos decir que perseguimos algo y lo queremos atrapar. Desde que nacemos nos ponemos en disposición de aprender muchas cosas: conductas, valores, palabras, destrezas, habilidades… El mayor poder que existe en el mundo, verdaderamente, es el de tener la capacidad y posibilidad de aprender. Aunque, alguna vez, somos testigos de cómo, a algunas personas, no les motiva, demasiado, aprender. Porque aprender ¿para qué? Aprender para vivir. Vivir es existir, evolucionar, experimentar, avanzar, pero, sobre todo, es sentir y amar profundamente lo que se hace y disfrutar con ello. Para los cristianos, además, la Vida, con mayúsculas es Jesús. Por tanto ¡cuántas razones para aprender!

Para estos días, hemos buscado una metáfora que iluminará y ambientará el aprendizaje: Sembrar y regar.

Iremos sembrando y seguiremos regando varias plantas imprescindibles en la escuela vicenciana del siglo XXI:

  • En primer lugar: Jesucristo, servidor. Él, un día, se quitó el manto, se ciñó una toalla y se puso a lavar los pies a sus discípulos en actitud de servicio. Servir, para eso queremos saber más. Por tanto Jesús y su Evangelio serán nuestro mejor “libro de consulta”.
  • Seguiremos a Jesús, claro está, desde el carisma vicenciano. Ni el mejor, ni el peor, sencillamente, el nuestro, el que amamos, el que nos legaron San Vicente de Paúl y Santa Luisa de Marillac. Por mucho que nuestros Fundadores esperaran del futuro, jamás podrían haber imaginado la extensión temporal y geográfica que tendrían el modelo de servicio que instauraron y la gran Familia que estaban formando. El estilo de vida que nos transmitieron nos sigue inspirando y acompañando y el que debemos ofrecer a nuestro alumnado.
  • El educador vicenciano será el que ponga su mente, su palabra, sus brazos y su corazón a este ideal. Lo hará curso a curso, día a día, con amor afectivo y efectivo.
  • Y los elementos que están bien definidos en nuestro Modelo educativo: 
    • Trabajo en Equipo. Nuestra Escuela tiene un proyecto bien definido al que cada uno contribuye con su buen hacer. Para que éste se desarrolle, adecuadamente, habrá un gran despliegue de acciones coordinadas y responsabilidad compartida.
    • Desde la innovación que debe llevarnos, a los vicencianos, a entender la realidad y a trabajar para transformar en ella aquello que pueda lograr un mundo más justo y fraterno. Innovar que es vivir en búsqueda y trabajar por hacer las cosas lo más fáciles posible.
    • Con entornos digitales que permitan el trabajo colaborativo, una buena comunicación y un tratamiento de la información sabio y seguro.

Estos días, además de formativos quieren ser también de encuentro fraterno. Queremos dejar patente que, ante todo y sobre todo, es el Señor el que nos convoca. Podríamos estar en muchos sitios pero, estamos aquí. Podrían estar aquí otras personas, pero estamos nosotros. Por tanto, recibid estos días como regalo de Dios. Sed sensibles a todo lo que se os vaya ofreciendo tanto en el plano humano como espiritual. Si todo lo que os he dicho dependiera sólo de cada uno de nosotros personalmente, seguro, que sería imposible realizarlo. Pero estamos aquí para contribuir, juntos, a la construcción del Reino de Dios. Esta es la obra real que debemos realizar.

Estamos en una casa a orillas del mar, lugar de gran belleza y sencillez. Como Pedro le dijo al pobre del templo, “no tengo oro ni plata” pero lo que tengo, en el nombre de Jesús, te lo ofrezco. Seguro que tendréis alguna incomodidad, seguro que alguna cosa fallará pero, con una mirada comprensiva y de cariño, disfrutaremos de todo.

Os comparto ahora algunos datos:

Estamos presente 250 profesores de Centros educativos vicencianos. De ellos: 41 pertenecen a la Fundación Marillac, 4 pertenecen a los Colegios de Padres Paúles de Las Palmas y Barakaldo y 6 son del colegio Sagrado Corazón de Maracena, el resto sois de los Centros de Hijas de la Caridad de Madrid, Islas Canarias y Andalucía. Tres personas vienen para ayudar en la logística y una como enfermera. Estamos 21 Hijas de la Caridad además de la Comunidad de esta casa.

Y por último, los grandes protagonistas para que estas jornadas sean un éxito: los 18 ponentes de los 9 cursos que se impartirán a lo largo de estos cuatro días. A todos les agradezco el interés que han puesto y la apertura que han tenido a todas las sugerencias que les hemos ido haciendo.

Quiero darle las gracias también a todas las personas, presentes y ausentes, que han ayudado a que esta Escuela se realice: Consejo provincial de las Hijas de la Caridad, Comunidad de Benagalbón, Personal de servicio de esta casa, Equipo de enseñanza, Equipos provinciales, Oficina Técnica de Gestión, Asesoría pedagógica del sur, proveedores, editoriales presentes, Equipos directivos de todos los centros etc… Todos han respondido con eficacia e ilusión.

Y cómo no, GRACIAS a todos vosotros. Nada de lo preparado tendría sentido si no estuvierais aquí. Sé el grado de cansancio que un curso escolar acarrea. Imagino todas las responsabilidades que, a nivel familiar, podéis tener. Entiendo el esfuerzo que a cada uno le puede suponer estar aquí cuatro días, pero sobre todo lo que demostráis es que estáis dispuestos SABER MÁS PARA SERVIR MEJOR.

Deseo que paséis unos días felices y que incluso os sirvan de descanso. Muchas gracias a todos.

Queda inaugurada la III ESCUELA DE VERANO MEVISUR 2018

 
2